
Los clásicos siempre se han caracterizado por algo en particular, algún detalle peculiar que en otros partidos pasa desapercibido pero que se vuelve historia en un partido entre los rivales de siempre.
Hay muchos clásicos donde la figura de uno de los 22 jugadores que saltaron al campo aquel día, sobresale nítidamente sobre sus demás compañeros. Como no podía ser de otra manera, escogemos el "Clásico con Historia" que siempre caracterizó a nuestro ídolo eterno, el extraordinario "LOLO" Fernández.
Un 30 de agosto de 1953, se jugó uno de los más importantes clásicos de todos los tiempos; pues se despedía aquella tarde, a los 41 años de edad; quien es la figura indiscutida e indiscutible del balompié nacional: TEODORO "LOLO" FERNANDEZ.
Se trataba de la 72a. Edición del más tradicional de los partidos, donde como no podía ser de otra manera, despertó la expectativa de siempre, generada por la presencia de "LOLO", pues algunos sectores consideraban que una persona de 41 años no podía ser protagonista de un encuentro de esta naturaleza.
Con toda razón, quienes argumentaban este razonamiento, estaban en lo correcto; sino fuera por el simple y pequeño detalle que el jugador ya frisaba la base 4, era nada menos que "LOLO" Fernández, y que como desde su primer partido dejó huella de su calidad deportiva y hombría de bien; así como su eterno y vital amor hacia nuestro querido Universitario de Deportes.
El marco para semejante partido estaba dado: 43,088 espectadores. Lleno total en el Estadio Nacional, que por aquel entonces estaba recién inaugurado y no había cumplido siquiera su primer aniversario. El ambiente era de total algarabía, desde varias horas previas a que el inglés Charles Mackenna diera por iniciado el cotejo.
El trámite del encuentro estuvo parejo hasta los primeros 25´, jugadas de relativo riesgo en ambas porterías conjuradas por las respectivas defensas.
EL PRIMERO DE "LOLO"
Es entonces cuando se jugaban 27´que una pelota en profundidad cedida a "Toto" Terry por la "Lora" Gutiérrrez, propicia la oportunidad de un pase desde la izquierda hacia "LOLO" que no desperdició la oportunidad para batir la portería defendida por Heraclio Paredes e inaugurar la cuenta:
"LOLO" 1 - Alianza Lima 0. El estadio se convirtió en un loquerio y se presagiaba o que vendría después, luego de ver la hermosa culminación de nuestro eterno cañonero.
Todos los comentarios y polémicas encendidas previas al partido, quedaron totalmente de lado, centrándose la atención total del 100% de espectadores en lo que hacia o pudiera hacer "LOLO":
EL SEGUNDO DE "LOLO"
Casi igual que el primer gol, llegó la segunda anotación del partido y era ya un rotundo e inobjetable score:
"LOLO" 2 - Alianza Lima 0. Pase de la "Lora" a "Toto", y cruza la de cuero hacia "LOLO" previo amague logrando engañar a su ocasional marcador. La barra rival se quedó muda, como si la tierra se los hubiera tragado, algo similar a lo que hacen ahora cuando protagonizan sus frecuentes papelones; o sea que es una vieja costumbre.
Se fueron al descanso con esa ventaja y al comenzar la segunda etapa a los 5´se produce el 2-1 breve y momentáneo. Recién en ese instante, tal como lo siguen haciendo hasta hoy, reaccionan sus parciales. Luego a los 26´creen tocar el cielo con las manos cuando les llega el espejismo de un 2-2 temporal y ajeno. Producto de un penal logran un pírrico empate provisional. Es entonces cuando piensan que pueden voltear el partido y descargan en las tribunas todas sus pataletas y otras alteraciones adicionales. Pero la historia de los fracasados ya está irremediablemente escrita, aunque ellos no lo quieran aceptar.
La "GARRA CREMA" siempre presente fundamentalmente en las circunstancias más adversas, nuevamente afloró en todos los sectores del estadio. El popular "Ochoa" Benavides no se cansó de alentar a sus parciales y animar a toda la hinchada a hacer lo mismo.
A los 30´ se comenzó a terminar el sueño de opio de aquellos que viven del recuerdo de triunfos de papel. Juan Castro anota el tercero de Universitario y aún la historia tenía que esperar un poco más, a los ídolos que la han escrito con letras de oro y goles de todo tipo.
EL TERCERO DE "LOLO"
Es así que como si estuviera todo perfectamente cronometrado, diez minutos después del gol de Castro, es decir a los 40´ de la segunda etapa y como tratando de igualar la edad de nuestro eterno protagonista, un debutante -Osorio- se va por la derecha y metió un nuevo y último centro que nuevamente no fue desperdiciado por "LOLO" para así poner su rúbrica final, indeleble a través del tiempo y de la historia, para pasar a convertirse en la única leyenda viva de nuestro fútbol. Un contundente 4-2 con tres golazos de "LOLO" quien demostró hasta en su último esfuerzo su gran calidad y el color crema de la sangre que corre por sus venas.
Es así que como si estuviera todo perfectamente cronometrado, diez minutos después del gol de Castro, es decir a los 40´ de la segunda etapa y como tratando de igualar la edad de nuestro eterno protagonista, un debutante -Osorio- se va por la derecha y metió un nuevo y último centro que nuevamente no fue desperdiciado por "LOLO" para así poner su rúbrica final, indeleble a través del tiempo y de la historia, para pasar a convertirse en la única leyenda viva de nuestro fútbol. Un contundente 4-2 con tres golazos de "LOLO" quien demostró hasta en su último esfuerzo su gran calidad y el color crema de la sangre que corre por sus venas.
Luego de este gol, aunque faltaban algunos minutos, ya la apoteosis se había apoderado de la totalidad de los espectadores, rendidos ante la gran calidad de un hombre a quien tenían el gran honor y privilegio de verlo jugar por última vez. Luego del pitazo final, fue cargado en hombros, como en múltiples jornadas, y "LOLO" con la hidalguía y humildad que lo caracterizó siempre, accedió recorriendo la mayor parte de este ritual convertido en homenaje con la cabeza algo gacha, como agradeciendo y reverenciando a su público. Era su forma de decir GRACIAS, aunque no tenía nada que agradecer. Debemos reconocer que hasta la hinchada rival lo aplaudió, n su trayectoria hacia la gloria llevado en hombros por su pueblo.
En esos momentos "LOLO" anunció, aunque ya era un secreto a voces, su retiro. Y vaya forma de retirarse, nada menos que marcando tres golazos en un clásico. Por todo esto sólo podemos decirte...
¡¡¡GRACIAS "LOLO"!!!
Revista GARRA CREMA
Edición No. 17, Octubre 1995.
