TODO TIENE SU FINAL…!!!
NADA DURA PARA SIEMPRE…!!!
Y llegó el “Día D” a la “Hora Red Bull”.
En el primero de la noche se lidiaba un astifino de poco linaje, obeso y cobarde. Lo más admirable era su “canasta” que lleva con orgullo “redbulliano”.
Los números fueron contundentes:
A FAVOR DE LA EXPULSION: 136
EN CONTRA DE LA EXPULSION: 4
ABSTENCIONES: 6
TOTAL DE ASISTENTES: 146
Hemos registrado el momento histórico para nuestros archivos y esperamos se presente el “dirigente” que indagaba y daba órdenes al respecto. Esto es algo que compartiremos con todos nuestros consocios sobre la cabeza de padre e hijo.
¿Pero que es en esencia lo que hemos concretado en la esperada Asamblea?
Pedir perdón
a los cientos de Socios maltratados, injustamente vejados, insultados, vejados, separados, expulsados y con todos sus derechos atropellados como producto de la insania de un “cornúpeta falso profeta” que se creía el predestinado para refundar a la “U”.
Expectorar y extirpar todo vestigio maligno pero aún faltan algunas cirugías por realizar. N pudo haber cometido todas sus tropelías en solitario el Red Bull. Los “infausto”, “los moquillo”, “los tulito”, etc. tendrán también que asumir sus responsabilidades y no se les vio en el recinto de la asamblea para defender a su ex-patrón.
Recuperar la credibilidad perdida ante los 30 millones de peruanos que ven en la “U” a una gran institución orgullosa de su pasado pero pendiente de su presente.
Sentar las bases de la transformación del club en una institución moderna que pueda tener un crecimiento y desarrollo sostenido en los próximos 30 años o resignarnos a desaparecer.
En las próximas horas tendremos que escuchar los bramidos mortales del innoble astado que carente de linaje y bravura -arrugó y no fue, pero si va a pegarle a mujeres indefensas acompañados de guardaespaldas al “LOLO”- no tuvo siquiera el valor de salir al ruedo y enfrentar al “matador”. Lo haremos porque así nos lo ordenan la tolerancia dentro de las reglas sagradas de la convivencia civilizada entre seres humanos, aunque algunos no son tan humanos que digamos sino más bien porcinos o astifinos.

